Ya echamos de menos el verano, todo el año esperando las vacaciones, el buen tiempo, los ratos de descanso, las noches eternas con amigos. Las vacaciones tienen muchas cosas positivas; aprovechamos para ver a amigos que hace mucho que no vemos, para leer los libros pendientes, para visitar lugares que a los que nos gusta volver…. Pero, y volver a casa? Sufrimos el sindrome postvacacional, estamos tristes y renegamos. Y es que no valoramos lo cotidiano, volver a tu casa, donde tienes tus cosas y tu espacio. Nos tiene que gustar tanto el verano que se nos olvidan los inconvenientes, que tambien los tiene. Esas visitas interminables, que yo me alegro mucho de veros…pero un poco menos. Y todo es quedar a comer y a cenar, o a tomar una cervecita, o un helado, que es que todo está rico! pero todo el año haciendo régimen para esto. 3000 metidos en la misma casa, que ya me cuesta aguantarme a mi como para amontonarse con gente con la que no convives el resto del año. No se nos olvide que tienes que aprovechar el verano para hacer ejercicio, y leer, y quedar con todo el mundo, y viajar, y todas esas cosas que dejar para el verano porque entonces tendrás tiempo. asi que acaba el verano y estas mas cansada que antes. Volver a la rutina es estupendo. Asi ya puedo dedicarme a mis bolitas, a organizar la nueva colección para esta nueva temporada, a estudiar las nuevas tendencias en bisutería y complementos. Y tengo mi tiempo y mi orden…..y aún asi a veces no llego. En fin, que volver también tiene muchas cosas buenas. Bienvenidos a la maltratada rutina!!
